Expresiones sociales en la tradición de los Tololos y las Coloradas de San Sebastián del Sur

Cultura

Expresiones sociales en la tradición de los Tololos y las Coloradas de San Sebastián del Sur

0 Flares Twitter 0 Facebook 0 Buffer 0 Google+ 0 LinkedIn 0 0 Flares ×

El interés por las tradiciones está vinculado por el deseo en conocer y estar en contacto con lo original, lo auténtico, lo único. Buscando ser un observador objetivo, sin invadirla, sin modificarla, sin alterarla, precisamente con el propósito de mantenerle original, pero al mismo tiempo ese involucramiento que altera la objetividad del que admira o aprecia algo.

Participemos, colaboremos, apoyemos para mantenerlas vivas y originales.

En esta era del internet, del ciberespacio y la vida virtual en las redes sociales, las interconexiones sociales personales pareciera que quedan en segundo término, que es más importante ver la vida a través de la ventana de cristal líquido de los teléfonos pseudointeligentes, la pantalla de la tableta, la computadora o del televisor, bajo el artilugio de que por ejemplo las redes sociales nos permiten estar al instante al tanto de los acontecimientos de los miembros de nuestra red social, incluso en los lugares más lejanos, acercándonos con quienes queremos estar, aunque no estén cerca, o incluso aunque no les conozcamos en persona.

En las tradiciones de los pueblos se observan las verdaderas y originales redes sociales, la colaboración, el compartir del espíritu promovido por el ‘Jesucristo comunista’ -como le calificara Jesús Figueroa Torres-.

La tradición de los tololos y las coloradas, es una organización, un fenómeno social, que evoca precisamente el concepto y objetivo de comunidad de las redes sociales, “unir intereses, esfuerzos ante un objetivo común”.

Tradiciones, celebraciones, eventos, en donde, el cansancio físico es recompensado por la purificación emocional. Punto de encuentro, actualización del estado social y emocional, la cita amistosa para la velada del próximo año, y en no pocos casos incluso el pretexto para la cita y declaración amorosa.

La tradición de los tololos y las coloradas se celebra en el pueblo de San Sebastiánel Sur, municipio de Gómez Farías, principalmente durante las visitas en las veladas de las noches del 19 y 20 de enero de cada año desde al menos hace 200 años, con antecedentes precortesianos. Algunas de las expresiones de comunidad y red social en las cuales se integran los intereses y esfuerzo de la población, son: Las gracias, las valentiadas, las visitas, el monohuateo y los enrosos.

piden declaratoria

Las gracias y las valentiadas son expresiones de apoyo y cooperación económica, en especie o con trabajo colaborativo de la comunidad en general para con los custodios de la tradición: cargueros, padrinos, madrinas, capitanas y tlayacanquis. Las visitas son uno de los eventos principales de la celebración en donde los custodios recorren en marcha y búsqueda incesante durante dos noches prendiendo vela, visitando el altar preparado en diferentes casas en busca representativa del santo de su devoción. Mientras que el monohuateo es la acción de impartir saludos, bendiciones e intercambio de presentes o refrigerios entre los caseros de las visitas y los visitantes a manera de ofrenda como se solía ofrecer a las divinidades y dioses, hoy paganos. Mientras que los enrosos son expresiones de reconocimiento y agradecimiento de los custodios principalmente cargueros y padrinos para con sus cuadrillas de tololos y coloradas que participan voluntaria y arduamente en las marchas, la danza, las visitas y demás actividades, y en otros momentos como en la solicitud de licencia del día 6 de enero, el enroso que los cargueros ofrecen a las autoridades eclesiásticas y municipales

grafico

Las Gracias y las Valentiadas

La tradición de los tololos y las coloradas es costeada principalmente por los cargueros, los cuales reciben el apoyo de sus padrinos, y que en el desarrollo de todas las ceremonias de los cargueros implica dar de desayunar, comer, cenar y beber a las comitivas, enrosos, flores, velas, indumentaria, faroles, arreglo del carrito, pago de chirimías, castillos, cohetes, leña, etc., lo cual sin lugar a duda representa un gran gasto para la economía de los cargueros. Afortunadamente, aunque cada vez menos, la generosidad y solidaridad de la gente de este pueblo se deja ver en estos eventos.

Es costumbre en esta población las gracias y las valentiadas, que no son otra cosa que aportaciones, que voluntariamente los pobladores de este lugar hacen a los cargueros, mayordomos o encargados de algún cargo en cualquiera de las tradiciones y fiestas que en este pueblo se realizan; éstas pueden ir desde un kilogramo de sal o azúcar, hasta una docena de cohetes o a las posibilidades o generosidad del donante.

IMG_4252

El significado de estos donativos es remembrar la bendición que Cristo hace de los panes y peces y la multiplicación de éstos; pero cuál es la diferencia entre gracias y valentiadas.

Las Gracias: Donativos, estas siempre irán en una charola con un puño de sal (o una bolsa de un kilogramo de sal), la cual representa al mar, y unos chiles que recuerdan la fe y la fuerza, estos regalos en especie, no se regresan.

Las Valentiadas: Prestamos, estas consisten en la especie en sí, la cual es llevada a casa de las personas con cargo, pero éstas deberán anotar el nombre de quien la da, así como en qué consiste, para que en el momento adecuado o que lo necesite el otorgante, sea devuelto el favor. Valentiada. Préstamo, favor. “¡si no me haces esta valentiada, no sé qué voy a hacer!”.

Monohuateo

El término monohuateo es de origen náhuatl y lo encontramos definido como “Tú dios”. En el contexto de la tradición de los tololos y las coloradas, la palabra monohuateo o monogüateo en su forma castellanizada, se utiliza como la acción de saludarse mediante intercambio de presentes y ofrendas.

Fray Bernardino de Sahagún en su Historia general de las cosas de la Nueva España, describe el monohuateo y los enrosos en la celebración al dios Xipe-Tótec

«En las casas donde entraban hacíanlos sentar sobre unos hacecillos de hojas de zapotes y echaban al cuello unos sartales de mazorcas de maíz y otros sartales de flores que iban desde el cuello hacia los sobacos, y ponían las guirnaldas y dábanlos a beber pulque, que es su vino»

Los tololos y las coloradas son el resultado de la conquista espiritual de la población indígena de Cuauoteponahuastitlán por parte de los frailes franciscanos en la época colonial de la Nueva España, mediante procesos de aculturación (adopción) y transculturación (imposición) mediante el teatro evangelizador, lo cual resultó en una mezcla de la fiesta española de moros y cristianos con danzas y ritos indígenas como los enrosos y monohuateo impregnados por el humo aromático del sahumerio.

IMG_4373

Las Visitas

Las visitas, también conocidas como encendida o prendida de vela, consisten en lo siguiente: en cada casa hay una imagen que puede ser de San Sebastián o no, colocada en una mesita en la cual se disponen velas o veladoras y sahumerio encendido con copal abajo al pie, ubicado en el mismo lugar que cuando se solicitó la licencia en su caso.

DSC_5858 - copia

Entran a la casa ubicándose por el lado derecho del altar, primero los tlayacanquis y los cargueros seguidos de sus padrinos, esposas, madrina, familiares, y la capitana que ha dejado a una persona de su confianza al cuidado del peregrino, el cual descansa a la puerta de la casa, siendo su altar colocado sobre un petate. Y otras coloradas que entran agitando su sombrero a manera de monohuateo (saludo) y diciendo “con su permiso”. Al recibir a los visitantes el casero da una seña para que se quemen cuetes de trueno o de luces o baterías e incluso hasta bombas o castillos pirotécnicos para dar la bienvenida al santo

DSC_5787

Ya en el interior el tlayacanqui pide permiso para saludar a la imagen de la casa, y al recibir respuesta positiva del casero, uno a uno los visitantes se hincan, se persignan, besan la imagen del santo (excepto en las casas del fiscal y de los topiles donde se besa su vara de representación), lo sahúman y se paran a saludar a los caseros quienes están de pie y en fila al lado izquierdo del altar; al saludar de mano cada uno se dice: “Ave María Santísima”; el de la fila contesta: “En gracia concebida”.

prendiendo vela
                                          ‘Prendiendo vela’ de Mauro Alberto López Luisjuan, ilustración con lápiz de color sobre opalina

Enrosos

Se tiene conocimiento de que esta tradición se practica desde la época precortesiana del Rey Coliman, y se realizaba desde: Zacoalco, Sayula, Zapotlán el Grande, Autlán, La Huerta y Colima. Lamentablemente debido a la serie de cambios culturales, religiosos y sociales que esta región ha afrontado, este ritual casi se perdió en toda la zona, ya que actualmente sobrevive en su forma más original sólo en: Tuxpan, San Andrés Ixtlán y San Sebastián del Sur, aunque también es conocido el enroso con flor de cempasúchil en las fiestas de octubre en ciudad Guzmán Mpio. Zapotlán el Grande.

Ramón Rojas en su texto “Desde puertas adentro”, nos describe una de las tradiciones más representativas de este pueblo son los enrosos, compuestos de: coronas, rosarios y mancuernas de pan y cañas, que se utilizan en las fiestas tradicionales y celebraciones privadas de la localidad; ceremonia sobresaliente en el devenir y convivir cotidianos, de la gente sencilla, humilde y hospitalaria de este pueblo.

Una persona conocedora del protocolo, conocida como tlayacanqui, es quien dirige la ceremonia, para lo cual es contratada con oportunidad.

Cada rosario consiste en doce pares de avellanas (panes pequeños especialmente elaborados), ensartadas en un cordoncillo una sobre otra, además de plátano en el centro y un pan común o mojicón (pan especial en forma de media luna) a cada lado, o viceversa, hasta formar un collar individual.

En todo enroso se acostumbra el uso de confeti y colaciones y lleva como complemento una corona de pan llamada “pan corona”, adornada con banderitas de papel de colores, diciendo al ponerla: “aquí tiene este sombrerito para que no se moje”; en algunas ocasiones se les da una caña de azúcar o una palma de cañas diciendo: “Aquí tienen su bastoncito para que camine hasta el año que viene”, o algo por el estilo según el caso.

En la tradición de los tololos y las coloradas, se impone como agradecimiento mutuo y compromiso de ayuda entre: cargueros, padrinos, madrinas, capitanas y familiares, tololos y coloradas, autoridades religiosas y municipales, tlayacanquis y topiles, en el confirmado de los nuevos cargueros y a las personas que rezan y cantan en el novenario especial de rosarios.

 

Cabe mencionar que durante la imposición del enroso, los ayudantes de quien imponen, dan a los invitados-enrosados un pequeño vaso con ponche, el cual no deberá por ningún motivo ser rechazado, ya que se toma como una ofensa debiendo en todo caso cederlo a otro invitado-enrosado; deberá pedirse permiso para retirarse el enroso una vez terminado el protocolo.

Se impone también en otras fiestas religiosas y celebraciones privadas, a padrinos, madrinas, y familiares  como agradecimiento y compromiso mutuos. Se imponen a quienes reciben el cargo, los nuevos, con sus esposas o representantes, en las casas de quienes entregan: tololos, topiles, etc., en agradecimiento por aceptar suplirlos y como responsabilidad personal y corresponsabilidad cumplida.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*


+ dos = 6

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>