Especial | El día que el “Salsipuedes se salió”, crónica de una tarde de desastre

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Especial | El día que el “Salsipuedes se salió”, crónica de una tarde de desastre

Por Masao Yanome

Mediodía en San Gabriel. Es domingo. Todo pinta ser una buena tarde. No llueve ni una sola gota.

Teresa Campos Peralta, una maestra jubilada de 63 años se encuentra realizando actividades domésticas, cuando escucha gritar:

– ¡El río! ¡el río!

La ventana de su cocina da directo al Río Salsipuedes; solo unas pequeñas cortinas blancas son lo que divide la imagen de la “avalancha” de lodo que baja por el rio y los ojos de Teresa.

Horrorizada trata de salir. La puerta de su casa se encuentra ubicada en la calle Concordia, una calle paralela al río. Intenta abrir la puerta, pero es demasiado tarde, la “avalancha” de lodo bajaba arrastrando palos, piedras, carros y demás.

Se comenzaba a meter el lodo a su casa, Teresa subió a la azotea para agarrar sus perros y huir de ahí.

Abrazando a sus perros y sin idea de qué hacer, Teresa se queda ahí arriba atrapada, mentalizada para lo peor. Sintió que estaba lista para morir.

El instinto de salvar a sus mascotas, la salvaría a ella también.

El Plan

Es lunes, han pasado 24 horas de esos sucesos. En estos momentos ya fue activado el Plan DN-III-E, miembros del Ejército Nacional y el cuerpo de la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos Jalisco (UEPCBJ), en coordinación con Policía Estatal, Municipal, brigadistas voluntarios y unidades de apoyo comienzan trabajos de limpieza y reorganización del pueblo.

Trabajadores de municipios aledaños, regidores, personal de DIF, todos comienzan a colaborar con un solo fin: ayudar.

El Gobernador de Jalisco junto con otras figuras políticas, recorre la ciudad mientras sus fotógrafos hacen un ángulo misericordioso de cada escena. Algunas personas desesperadas hablan con el máximo representante de gobierno estatal para hacer llegar de viva voz, sus necesidades inmediatas. Para algunos pobladores esto parece una alfombra roja de políticos.

Por ahora nadie quiere saber de política.

Alejandro López, un vendedor carnitas y tacos que fue afectado por el lodo, recibió a las autoridades, las cuales se comprometieron de brindar apoyo para regenerar su negocio. Él comenta que no es la primera vez que el Gobernador visita San Gabriel.

La Calle

La calle huele a ceniza mojada. No hay gritos ni gente llorando.

En el cruce de la calle Independencia y José Mojica, una congestión de troncos, piedras y lodo hace una especie de “trinchera”. Vecinos comienzan con labores de limpieza.

Las máquinas se encuentran en otro lado removiendo autos siniestrados.

Se puede observar una unión en toda la población, no solo son las unidades de apoyo federales, estatales, municipales, gubernamentales e institucionales, sino que también están los pobladores, que muestran su imponente fortaleza ante tal desastre natural.

Desastre natural.

Un señor de 80 años comenta nunca había pasado esto… “hace 30 años se salió el río, pero fue por lluvias”, el paisaje le hace recordar cuando se salió el río de Atenquique en 1955, “aquella vez, se dejó venir todo el gobierno”

La noche sin luz hace que el silencio se apodere del ambiente. Casas con veladoras, el Personal de Comisión Federal de Electricidad no paran en su labor por restablecer la iluminación. Mientras el cuerpo de Protección Civil continúa con sus actividades.

El día comienza con mucho trabajo para todos. No existe quien se queje por lo sucedido, en su mayoría se ve una cara triste, pero un sentimiento de fuerza se manifiesta en cada poblador. San Gabriel está reconstruyendo su futuro.

Hasta hoy han dado una cifra de 5 personas muertas, más de mil viviendas afectadas y no se ha podido cuantificar el costo de afectaciones en general, han tenido un avance del 30% de limpieza y saneamiento.

Entre la mayoría existe la sospecha que, a causa de la industria del aguacate, se ha suscitado este accidente, no es un acto del hombre contra la naturaleza; es un acto del hombre contra el hombre. Esta hipótesis es una forma de interpretar lo sucedido, ¿debe de investigarse? o ¿o qué se logrará con la investigación? lo cierto es que como comentó la maestra Teresa, “a nuestros muertos nadie nos los regresará”.

Camino de regreso

Salgo San Gabriel para regresar a Zapotlán. Voy a Sayula para transbordar de camión a camión.

“El Morro”
Mientras espero el camión en central de autobuses, un niño con uniforme de secundaria se sienta a mi lado y comenzamos a platicar:

  • ¿usted es turista?
  • sí, le conteste. Supongo que preguntaba porque traía la cámara fotográfica en las manos.
  • ¿y qué se necesita para ser turista?
  • una cámara, le contesté.
  • aah…

Después le dije que venía llegando de San Gabriel, de tomarle fotos al rio que se salió. El me interrumpió para decirme que habían sido los aguacateros, que se le tronó una presa o algo así dijo. Podría ser un rumor lo que el niño dijo.

San Gabriel está viviendo un momento difícil, que escribirá una nueva historia en nuestra región sur del estado. Su gente es testimonio vivo de fuerza y unidad.

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