Un año sin Mayra Edith, desaparecida en Ciudad Guzmán

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Un año sin Mayra Edith, desaparecida en Ciudad Guzmán

Mayra Edith Cárdenas Barajas, es “Una joven como todas, con ganas de vivir la vida. Es una niña cohibida, se alejaba un poquito, no era muy sociable ella y tenía muy pocas amigas, pero sí es una niña muy noble”, así la describió Ruth Noemí Barajas Sánchez madre de Mayra Edith.

Mayra Edith solía vivir en casa de su madre junto a su pequeña hija, pero el 22 de abril de 2020 la hija y la madre de Mayra no volvieron a estar juntas.

“Ella estaba pasando unos días con su papá y ella ya no llegó aquí al domicilio. Después su papá me habla para preguntarme que si había llegado Mayra y yo le dije que no. Ella desapareció un jueves 22 de abril del año pasado, pero él me habla hasta el sábado. Entonces yo inmediatamente empiezo a buscarla y al no dar con ella levanté en el municipio el acta de desaparición porque su papá levantó acta en el Ministerio Público hasta el domingo”, así fue cómo la señora Ruth supo que su vida cambiaría y que ahora se dedicaría a buscar a su hija.

Desde ese momento, la mamá de Mayra comenzó primero acercándose a las amistades de su hija y visitando los lugares que ella frecuentaba, para encontrar posibles pistas que la llevaran a dar con el paradero de Mayra.

La señora Ruth, define este proceso de búsqueda como algo difícil pues su familia se ha alejado. Ella cree que puede ser por temor. Pero incluso señala que el padre de Mayra no la está buscando, se siente sola, pues además de su familia el mayor abandono es el de las autoridades.

“Ya estoy cansada de ir con las autoridades porque nunca me han tenido resultados. Nunca me han dicho algo nuevo. Sé que es mi derecho saber todo lo relacionado con la investigación y el caso. Sin embargo, no se me ha dado. Yo he investigado por mi cuenta, pero me dicen que si no hay pruebas ellos no pueden hacer nada”.

Posible víctima de trata de personas

A pesar de las omisiones de parte de las autoridades la señora Ruth ha encontrado información y pistas por su propia cuenta. Incluso se enteró de que, a 6 meses de la desaparición de Mayra, fue vista por última vez en la clínica del IMSS de Ciudad Guzmán. Pista que presentó ante la Fiscalía pero que dejaron pasar.

“La última vez que se le vio fue en el Seguro Social y fue porque yo lo investigué, fui directamente y vi las cámaras. Se le vio a ella, investigué con las personas que estaban en la entrada, porque eran los meros días de la pandemia y hasta había vigilancia de la Marina. Cuatro personas me dijeron ‘sí nosotros la vimos el día de ayer, aquí anduvo’. Entró y salió, como que fue a urgencias. Fue cuando yo vi las cámaras y fui al MP a llevar la información y hasta ahorita no han resuelto ni dicho nada. Eso fue en octubre, si notros teníamos esa pista desde octubre, pues imagínate ya se fue esa pista por no darle seguimiento”, lamentó la madre de Mayra Edith.

Después de que Ruth supo que su hija fue vista en las instalaciones del IMSS, pensó que quizá Mayra estaba con algún familiar. Pero no se quedó conforme y su investigación la llevó a creer que su hija fue víctima de trata de personas. De nuevo llevó las pistas a la Fiscalía, pero le dicen que no pueden hacer nada y que la responsabilizan por lo que haga para buscarla.

“Al inició pensé así, que algo tuvo que ver algún familiar. Lo que sí sé es que a ella la vendieron. La vendieron y no sé donde anda. He ido a Colima a Tecomán. Me dijeron que ahí la traían trabajando en Tecomán. Pero curiosamente cuando fui no había nadie, todo mundo desapareció”, narró Ruth.

Relató que se alió con madres de desparecidos en Colima, quienes le ayudaron a buscar a Mayra y que incluso recibió mejor trato de las autoridades colimenses que las de su propio estado.

Junto con las madres de desaparecidos de Colima, dieron con un rancho en Tonila donde presuntamente tienen privadas de su libertad a personas reportadas como desaparecidas. Sin embargo, aún con la ayuda y las pistas que ya tenía, no pudo encontrar a su hija por burocracia de la Fiscalía de Jalisco.

“Es un rancho donde se dice que tienen a muchas personas, desde mujeres, niños, niñas y jóvenes cómo ellas, pero el rancho esta en Tonila y Tonila pertenece a Jalisco. Entonces, Colima no puede hacer un cateo, quien tiene que dar la orden de cateo en Jalisco, entonces tienen años solicitando ese cateo y hasta ahorita no se ha dado nada”.

Por buscar a su hija ha sido víctima de amenazas y extorsiones

Además del abandono de su familia y de las autoridades, la señora Ruth ha sido víctima de amenazas y extorsiones, lo que la llevó a buscar a su hija casi en silencio. No se sentía con la libertad de publicar las fotografías de su hija, de pedir apoyo a la población para encontrar a Mayra y mucho menos de acercarse con la prensa para hacer pública su historia.

Sin embargo, encontró fortaleza en la alianza con otras madres que buscan a sus hijas en Ciudad Guzmán. Crearon juntas el Colectivo de Familiares Desaparecidos, una red de apoyo donde comparten sus experiencias y se ayudan mutuamente en su lucha y su andar.

“Lo primero que uno hace es publicar las fotos en Facebook y poner el número de teléfono de uno y la gente es mala. La gente te habla para extorsionarte, para muchas cosas. Ese es el primer error que uno comete. Por eso ahora con el colectivo que logramos podemos hacer las publicaciones. A mí lo que me ha ayudado a ser fuerte es poder ayudar a los demás papás y transmitirles lo que yo he vivido y diciéndoles más o menos por dónde ir a buscar a las demás personas desaparecidas”.

Estas alianzas a su vez le han permitido acceder a ayuda psicoemocional tanto para ella como para hija de Mayra, pues a pesar de todo, sabe que necesita fortaleza para cuidar de su nieta.

“La niña también ha pasado por mucho porque ella siente la ausencia de su mamá y en un principio ella pensaba que era por abandono. Entonces la psicóloga nos ha ayudado para que ella pueda superar o entender que su madre no la abandonó”.

Por estas experiencias y vivencias que ha tenido la señora Ruth pide a la sociedad en general solidaridad, empatía y respeto a las familias que pasan por situaciones como esta.

“Quisiera pedirle a la gente que se humanizaran un poquito más sobre esto, porque cada día se están dando más casos y la gente cree ‘a mí no me pasa o a mi familia no’, pero nos puede llegar a pasar y cuando se encuentren a alguien como en mi caso, que no abusen de la gente, porque la gente abusa de uno”, concluyó.

 

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