El aumento al transporte público de Ciudad Guzmán se concretó, un modelo que aún no está completado, pero sí aprobado.
Con este incremento se supone que las rutas tardarán menos en pasar y la ciudadanía podrá pagar con la tarjeta de Mi Movilidad 7 pesos con 50 centavos. Sin embargo, la tarjeta aún no está disponible, por lo que cada persona debe pagar 8 pesos en la máquina que viene instalada en las unidades.
Al mediodía, cuando el sol pega más, y poca sombra donde esconderse, es cuando uno espera que el camión pase lo mas pronto posible. Parece que solo hizo falta un aumento a la tarifa par que esto ocurriera, o al menos en la ruta 1 A así fue.
Al acercarse al camión, estos ya cuentan con el aviso de “Tarifa exacta de ocho pesos, no da cambio”. Al subir, la máquina está a simple vista y funcionando. Ingresas moneda a moneda hasta llegar a la cantidad de ocho peso. Cuando esto ocurre la máquina de boletos que la tiene a mano superior derecha el conductor, marca una luz verde y te entrega el boleto, algo sencillo al parecer.
A las siguientes dos paradas sube un muchacho, este le entrega dinero al chofer y no a la máquina. Sin mucha complicación le entrega su boleto, tal vez por ser primeros días aún son flexibles con esto.
No es si no hasta el siguiente camión donde las cosas cambian. Esta vez el 2 B, el cual anteriormente esperabas más de 30 minutos. Ahora pasa cada 15 minutos, al menos así fue afuera de Plaza Zapotlán.
Al subir quise intentar la estrategia del muchacho, le quise entregar una moneda de 10 pesos al chofer. Esta vez el conductor explicó que ya no están dando boletos, y que debía tener la cantidad exacta de ocho boletos. De manera amable explicó: “Ya debemos acostumbrarnos a traer los ocho pesos exactos”. Inmediatamente un señor quiso entregarle un billete de 50, pero obtuvo el mismo resultado, por lo que bajó sorprendido al igual que yo.
Quise hacer un segundo intento, solo pasaron 10 minutos y pasó otro 2B, al subir le entregué la moneda de 10. El operador aceptó y me entregó boleto. Pero de manera amable me pidió que ya debemos traer los ocho pesos exactos.
Por ser primeros días aún existe incertidumbre, así lo expresó una señora que subió en la siguiente parada. Al estar ingresando las monedas en la máquina le comentó al chofer “como que me pongo nerviosa”, el conductor responde “cuáles nervios señora, solo es acostumbrarse”.
Seguido de aquella señora, inmediatamente sube otra, que solo ingresó cuatro pesos. Pasaron varios segundos cuando quiso ingresar los demás, pero el tiempo había pasado, y la máquina solo registró las cuatro monedas y no recibió boleto, pero el chofer de igual manera la dejó subir.
A esto el conductor le comentó a su amigo que iba en el primer asiento: “Es precisamente lo que estábamos comentando en la junta, se me hace muy poquito tiempo para ingresar las monedas ¿Cuánto es, 10 segundos?” Su amigo responde “de hecho son 8 segundos entre moneda y moneda”. Tal parece que debemos ser rápidos a la hora de ingresar las monedas o se cancelará el pago.
Entre choferes que aún reciben dinero y los que nos, y en lo que los zapotlenses deben esperar la tarjeta de Mi Movilidad, por lo pronto deberán para pagar ocho pesos exactos a la máquina y hacerlo de manera rápida, igual de rápido que como entró esta estrategia de cobro.
Estudiante de la licenciatura en periodismo del Centro Universitario del Sur, ha colaborado en Radio Universidad, aficionado de la fotografía.
En la ruta 3A van 2 veces que con la tarjeta de prepago de 3a Edad me descuentan $ 4.75 , el chofer me dice que ellos no tienen nada que ver en eso, el sistema se los traen de Guadalajara, y que no es culpa de su ruta.