Cohabitando el Sur de Jalisco

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Cohabitando el Sur de Jalisco

Hablando de capital natural, el Sur de Jalisco es basto. Sus principales referentes están en el Parque Nacional Volcán Nevado de Colima, Parque Estatal Mesófilo Nevado de Colima, la Reserva de la Biósfera Sierra de Manantlán y la Sierra del Tigre. En estos espacios existen ecosistemas que son hogar de diversas formas de vida.

Espacios para la producción agrícola (como los cañaverales que rodean los municipios de Tamazula, Zapotiltic y Tuxpan) e incluso zonas urbanas, son sitios en los que habitan o transitan diversas especies de fauna.

Cohabitar con esas especies tiene profundas implicaciones pues son varios los factores que deben conjugarse, comenzando por la visión de protección y conservación de ecosistemas, pues de ellos depende nuestra subsistencia debido a su capacidad de generar servicios ambientales y además, mantenerlos en buenas condiciones permite también la subsistencia de las especies que habitan en ellos.

Otros dos aspectos importantes están en la necesidad de gestar el desarrollo urbano desde una adecuada planeación y desde luego, el respeto por las especies de animales con quienes compartimos espacios.

Para darnos una idea de la cantidad de vida que estos espacios pueden albergar, podemos referir el caso de las áreas naturales protegidas de Las Peñas y Los Ocotillos en Zapotlán el Grande. Sitios en los que se ha documentado la presencia de 176 especies de vertebrados, entre los que se cuentan: 33 especies de mamíferos, 123 de aves, 13 especies de reptiles y 7 de anfibios.

La importancia de la biodiversidad local

En la región Sur de Jalisco, la biodiversidad local juega un papel fundamental para el desarrollo de distintas actividades económicas y funciones ecosistémicas. Tal es el caso que podemos ver en la diversidad de actividades económicas que se derivan a partir de ella. En la región, tenemos actividades como el aprovechamiento forestal, aprovechamiento de recursos forestales no maderables, actividades pecuarias y el mayor aprovechamiento es la actividad agrícola (Aguacate, Berrys, Caña y Maíz).

La biodiversidad proporciona todos aquellos servicios ambientales que diariamente necesita el humano para satisfacer sus necesidades. La ubicación geográfica, la historia geológica, los gradientes altitudinales, la topografía, paisajes, entre otros factores, hacen posible que exista esta diversidad biológica en Jalisco. El Parque Nacional Nevado de Colima y sus diferentes tipos de vegetación proporcionan a través de la montaña, el recurso hídrico para realizar las actividades ya mencionadas, sin esta biodiversidad, las condiciones socio-económicas en la parte baja del territorio serían distintas.

La fauna silvestre por su parte no se queda atrás, en todo el mundo y en la región, es de suma importancia preservarla ya que participa en procesos e interacciones biológicas fundamentales y además, proporciona servicios ambientales. Uno de los servicios ambientales más importantes es la polinización, realizada por algunos insectos y aves, otro servicio es el control biológico pues los depredadores carnívoros se encargan de regular las poblaciones de otras especies, podemos poner de ejemplo a las serpientes, el grupo de reptiles menos carismático para las personas.

Las serpientes regulan las poblaciones de distintos animales, entre lo más común los roedores. Lo mismo sucede con algunas aves carnívoras, las lechuzas y los búhos cada noche salen a cazar roedores, estos depredadores le brindan al humano beneficios económicos y de salud pública, los roedores en un cultivo agrícola, pueden afectar la siembra o cosecha, al ser depredados, también nos protegen contra algunas enfermedades que puede contraer el humano. Existen muchos otros ejemplos donde podemos resaltar la importancia de la fauna y de cohabitar con ella.

Retos en la conservación de la fauna silvestre

Toda la biodiversidad está bajo algún tipo de amenaza por el humano, por ende, la conservación de la flora y fauna es un reto a nivel mundial, nacional y regional. México es el país que ocupa el 5to lugar como país megadiverso, aquí se alberga cerca del 10% de la diversidad biológica mundial, pero lamentablemente más de 600 especies que habitan en el país están bajo algún tipo de amenaza que puede comprometer su existencia y la funcionalidad de los ecosistemas.

Por cuestiones directas o indirectas el humano amenaza a la fauna silvestre, la caza furtiva, el tráfico ilegal de vida silvestre, la perdida de hábitat o el uso de agroquímicos, atenta contra la vida de los animales diariamente. Por otro lado, las falsas creencias o mitos en la sociedad, también representan un peligro, lo cual, es urgente trabajar en temas de educación ambiental. Actualmente, existen programas de conservación in situ y ex situ de vida silvestre, lo que ha permitido seguir recuperando las especies.

Debemos recordar que el humano, es la última especie en llegar habitar a este planeta y que no somos los dueños, por lo tanto, debemos aprender a vivir con todos los organismos que existen en el planeta Tierra.

Como lo mencionamos anteriormente, la protección de nuestros espacios naturales es indispensable. La atención a la problemática que aqueja al Lago de Zapotlán ha despertado el interés de la población en los municipios de Zapotlán y Gómez Farías. La deforestación y los incendios en zonas forestales han provocado movilizaciones en Zapotlán y en San Gabriel y lo propio ha ocurrido con el caso de contaminación en el Río de Tuxpan.

Gobiernos, instituciones académicas y población, juegan un rol fundamental en la preservación de nuestro patrimonio natural, pues su degradación es una constante. Atender las causas que generan deterioro en los ecosistemas debe ser una prioridad y eso solo puede ser una realidad si se generan acuerdos, se hacen efectivos los mecanismos de regulación y se ponen las agendas ambientales al centro.

En colaboración con: Julio Alberto Vázquez.

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