Música, la mejor arma para cambiar vidas

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Música, la mejor arma para cambiar vidas

Por: Kaomi Gutiérrez

Su amor por la música traspasa fronteras, problemas y lo puede todo, esas son algunas de las razones por las cuales se enamoró de ella. Notas melodiosas lleva tatuadas en su alma.

Adrián Barranco Bernandino, es profesor en la escuela primaria “Benito Juárez”, en Zapotlán el Grande. Su pasión por la música vive con él hace mucho tiempo, pues desde que era joven se dio cuenta que tenía un don, aquella facilidad de enseñar, de hacerle sentir a los demás que pueden aprender a tocar cualquier instrumento, siendo esta su mayor fortaleza.

Aunque no es músico de profesión y no domina todos los instrumentos. Su apego a este arte surgió debido a que en casa en su etapa de adolescente tuvo problemas que lo orillaron a caer en la drogadicción, sin embargo, encontró en la música una manera de olvidarse de la situación.

El dar una motivación en momentos de soledad y tristeza a jóvenes, es lo que lo llevó a crear el “Mariachi Barrancos” que surgió luego de unos años dando clases y atendiendo su negocio de instrumentos. Un día propuso a los padres de familia de la primaria “Benito Juárez”, enseñar a sus hijos a tocar instrumentos con la idea de que los niños invirtieran su tiempo de ocio en ello, más no imaginaba que aquello se convertiría en una agrupación que más tarde se convertiría en lo que ahora es este mariachi, o que sus alumnos ahora serían maestros.

Hace aproximadamente cinco años este mariachi era infantil, ahora es juvenil y Adrián recuerda que en sus inicios su primera tocada fuera de los ensayos fue en casa de la mamá de uno de los integrantes, a quien llevaron mañanitas y por el comentario de una vecina se dieron cuenta de que necesitaban crecer como agrupación y formalizar.

El viaje a esta aventura sigue en pie, lo primero es consolidar los dos mariachis de los que se hace cargo, el “Mariachi Juvenil Barrancos” y ahora el “Benito Juárez”. El forjar su propia academia definitivamente entra en sus expectativas como parte de sus proyectos a futuro.

La música lo es todo para él, lo ayudó a olvidar sus problemas, conocer personas, lugares nuevos y a expresarse de otras maneras. Hay una anécdota en especial que lo hace recordar por qué ama enseñar a otros este arte, se trata de la historia de una de sus alumnas que para él fue el reto más grande al que tuvo que enfrentarse como profesor.

La niña sufría mutismo selectivo, no hablaba con casi nadie, ni siquiera para pedir permiso para ir al baño, por lo que Adrián decidió acercársele, puso un instrumento en sus manos, trabajó con ella y al final del año su alumna sorprendió a todos cuando decidió ser maestra de ceremonias en la primaria.

“Fue un reto y algo bonito de lo que estoy muy orgulloso, enseñar música vale la pena porque le puedes cambiar la vida a las personas”, refirió que desconoce qué hubiera sido de él sin la música, no se imagina en otro lado.

Sonriente, saludador y amable, así es como Adrián Barranco Bernandino, luce a simple vista. La alegría, pasión y amor por la enseñanza de la música son factores que asombran de su personalidad, su mejor arma para involucrar a niños y jóvenes en este arte que para él representa su vida.

 

One Comment

  1. Adrián Razo says:

    Gran maestro, amigo, padre, una de las personas con un talento nato para comunicarce con la gente, su amor por la música la a transmitido a las nuevas generaciones con amor y pasión como solo un gran músico y maestro como Adrián Barranco logra hacerlo.

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